Quería ir al bar, él llegó con pollo para cocinar y todo terminó en tragedia
Mujer de 27 años fue arrestada en Wisconsin tras admitir que atacó mortalmente a su novio luego de una discusión
Lo que parecía una simple noche de pareja terminó convirtiéndose en una escena devastadora en Wisconsin, Estados Unidos, donde una joven de 27 años fue arrestada tras admitir ante las autoridades que atacó mortalmente a su novio luego de una discusión que comenzó por algo tan cotidiano como los planes para cenar.
Según la denuncia judicial, el joven identificado como Lukas Rosch, de 25 años, había llegado hasta el apartamento de su novia, Mikayla Kloth, la noche del pasado 24 de abril con pollo, condimentos y la intención de preparar la cena en una freidora de aire. Sin embargo, ella esperaba algo completamente distinto: quería salir a comer y luego ir a un bar. Esa diferencia de planes fue suficiente para encender una fuerte discusión entre ambos.

Los investigadores detallaron que, en medio del intercambio, Mikayla comenzó a irritarse cada vez más porque sentía que su pareja estaba “presionando sus botones”. La tensión subió rápidamente dentro del apartamento hasta que la mujer tomó un cuchillo de cocina y lo hirió directamente en el pecho.
Cuando los agentes llegaron tras una llamada al 911, encontraron a Lukas tendido en el suelo perdiendo mucha sangre, mientras la propia joven permanecía dentro de la vivienda.

Aunque el muchacho fue trasladado de urgencia a un hospital cercano, los médicos no lograron salvarle la vida debido a la gravedad de la lesión. Durante el procedimiento policial, Mikayla habría reconocido sin rodeos que sí lo había atacado y, mientras era llevada a la estación, hizo comentarios que sorprendieron a los oficiales, lamentando incluso que “simplemente debió haberse ido al bar”.
Con el paso de las horas salieron a la luz detalles aún más inquietantes. Personas cercanas afirmaron que Lukas ya había manifestado temor por el comportamiento de su novia días antes del hecho. Incluso, según el expediente, le había comentado a otra mujer y al arrendador del edificio que si algo llegaba a pasarle, recordaran bien su nombre, como si presintiera que algo no andaba bien en la relación.

Ahora Mikayla Kloth enfrenta un cargo de homicidio intencional en primer grado, permanece bajo una fianza fijada en dos millones de dólares y podría pasar el resto de su vida en prisión si es hallada culpable.