Madre pierde la vida frente a su hija de 8 años tras ser atacada por su expareja
Venezolana de 28 años que emigró a Brasil para darle un mejor futuro a sus hijos fue asesinada por su ex frente a su hija de 8 años
Lo que comenzó como el sueño de una madre por sacar adelante a sus hijos en otro país terminó de la forma más dolorosa. Jhorlianny José Sanchez Gil, una venezolana de 28 años que llevaba dos años y medio viviendo en Brasil, perdió la vida dentro de su vivienda en Caiapônia, estado de Goiás, después de ser atacada por su excompañero, quien ya tenía una orden de restricción en su contra y aun así no dejaba de perseguirla.
La escena fue presenciada por la hija de la mujer, una niña de apenas 8 años, que al escuchar los gritos salió corriendo desesperada hacia la casa de una vecina para pedir ayuda. Cuando la Policía Militar llegó al lugar encontró a Jhorlianny tendida en el suelo sin signos vitales, mientras el agresor intentaba escapar en vehículo por una carretera cercana.
Los agentes iniciaron una persecución y lograron interceptarlo minutos después. Durante la captura, el hombre confesó haber acabado con la vida de su expareja tras una discusión y admitió incluso que había arrojado el arma utilizada en una zona de pastizales antes de intentar huir.

Detrás del crimen hay una historia de insistencia y acoso que la familia conocía desde hacía meses. Según relató su tía Yosleidy Gil, Jhorlianny mantuvo una relación con el sospechoso durante aproximadamente un año, pero en diciembre decidió terminarla y avisó a sus familiares que ya no quería seguir con él. Poco después lo denunció por hostigamiento y consiguió una orden de alejamiento.
Sin embargo, según contó la tía, el hombre jamás respetó esa medida.
“Él nunca obedeció la restricción y la acosaba constantemente”, relató la familiar al medio brasileño g1.

Jhorlianny había dejado Venezuela con la ayuda de una amiga con una sola meta: trabajar duro para ofrecerles una vida mejor a sus hijos. En Caiapônia se desempeñaba como empleada en una gasolinera, mientras que antes había trabajado en una zapatería en su país natal. Además de la niña de 8 años que vivía con ella en Brasil, tenía otro hijo que permanece en Venezuela junto a su padre.
Sus familiares la describen como una mujer alegre, juguetona y extremadamente dedicada a los suyos. Siempre estaba pendiente de ayudar a quien podía y, sobre todo, de seguir luchando por sus pequeños pese a haber comenzado desde cero en otro territorio.