Había denunciado a su pareja por violencia: días después la retuvo y la mató
Noelia Rivero, de 30 años, fue asesinada en Temperley luego de alertar al 911 que su pareja la mantenía retenida
Noelia Carolina Rivero, una mujer de 30 años, fue asesinada dentro de una vivienda de Temperley, en la provincia de Buenos Aires, luego de realizar desesperados llamados al 911 para alertar que su pareja la mantenía retenida y amenazaba con quitarle la vida.
El caso ocurrió el sábado en una casa ubicada sobre la calle Lavalle, donde Tomás Adrián Núñez mantenía encerrada a la víctima. Según la investigación, horas antes del crimen el propio hombre llamó a emergencias y aseguró: “Tengo secuestrada a mi pareja y la voy a matar”, proporcionando incluso la dirección de la vivienda.

Cuando los primeros policías llegaron al lugar, Núñez se negó a abrir la puerta y aseguró que todo estaba bajo control. Desde el interior, Noelia confirmó que se encontraba allí, aunque alcanzó a decir con voz baja que no podía salir porque su pareja no se lo permitía.
Mientras los agentes intentaban negociar para que liberara a la mujer, la situación se volvió cada vez más crítica. En medio del operativo, Noelia logró comunicarse con el 911 y pidió una ambulancia, afirmando que su pareja quería matarla.
Con autorización de la fiscalía y la ayuda de familiares que aportaron una copia de la llave, los efectivos intentaron ingresar a la vivienda. Sin embargo, Núñez había colocado obstáculos para dificultar el acceso.
De acuerdo con los investigadores, cuando el agresor advirtió que la víctima había pedido ayuda, la atacó dentro de una habitación. Los policías escucharon golpes y gritos antes de lograr entrar.

Al ingresar encontraron una escena devastadora. Noelia presentaba múltiples heridas provocadas con un arma blanca en el pecho y el cuello, lesiones que terminaron causándole la muerte. En el mismo lugar hallaron a Núñez con cortes en los brazos y el cuello, aparentemente autoinfligidos.
El sospechoso fue trasladado bajo custodia a un centro médico y permanece internado mientras avanza la investigación. La Justicia espera que reciba el alta para imputarlo formalmente por el homicidio agravado por el vínculo y cometido en un contexto de violencia de género.
Las autoridades también confirmaron que Núñez registraba antecedentes por violencia contra una expareja, quien lo había denunciado anteriormente por lesiones.
Un historial de celos y control
Según fuentes vinculadas al caso, la relación entre ambos había comenzado a finales de 2025 y convivían desde hacía apenas dos meses. Los investigadores sostienen que el hombre mostraba conductas obsesivas y controladoras.

Testimonios recogidos durante la investigación indican que acostumbraba realizar videollamadas de madrugada a sus parejas para verificar dónde se encontraban y exigirles que le mostraran distintos sectores de la vivienda. Si no respondían de inmediato, las acusaba de serle infieles.
Durante los peritajes, los investigadores también encontraron una cámara de vigilancia de 360 grados instalada dentro del comedor de la vivienda, un elemento que ahora forma parte de las evidencias analizadas.
Además, trascendió que Núñez sospechaba que Noelia mantenía una relación con su propio hermano, una acusación que habría repetido a familiares antes del crimen. También se investiga si problemas relacionados con el consumo de sustancias pudieron haber influido en su comportamiento.
La autopsia y las pericias complementarias buscan reconstruir con precisión las últimas horas de Noelia Rivero, cuyo pedido de ayuda quedó registrado en los llamados de emergencia realizados poco antes de perder la vida.