Artemis II de la NASA despega: el regreso humano a la órbita lunar tras más de 50 años
Se prueban sistemas claves para futuras misiones que buscan llevar humanos nuevamente a la Luna y, en el futuro, a Marte
La misión Artemis II de la NASA ya está en marcha y marca un momento histórico: es el primer viaje tripulado más allá de la órbita terrestre en más de cinco décadas. Tras su exitoso despegue, la nave Orion lleva a cuatro astronautas en un recorrido alrededor de la Luna que busca preparar el camino para futuras misiones con alunizaje.
Un viaje sin precedentes… pero con un objetivo claro
A diferencia de las misiones Apolo, Artemis II no aterrizará en la Luna. Su propósito principal es mucho más técnico y estratégico:
- Probar los sistemas de soporte vital de la nave Orion con humanos a bordo.
- Evaluar el rendimiento de la tripulación en el espacio profundo.
- Validar maniobras clave como la inyección translunar y el regreso seguro a la Tierra.
La misión durará aproximadamente 10 días, durante los cuales los astronautas rodearán la Luna y regresarán sin descender a su superficie.
¿Qué viene ahora después del despegue?
Tras el lanzamiento, la misión sigue varias etapas clave:
- Órbita terrestre inicial: verificación de todos los sistemas.
- Viaje hacia la Luna: una maniobra impulsa la nave fuera de la órbita terrestre.
- Sobrevuelo lunar: los astronautas rodean la Luna y capturan datos e imágenes.
- Regreso a la Tierra: utilizando la gravedad lunar como impulso natural.
Incluso se espera que la tripulación alcance una de las mayores distancias jamás logradas por humanos en el espacio.
La misión que abre la puerta al futuro
Artemis II es considerada un ensayo crucial para lo que viene después. Su éxito permitirá:
- Preparar la misión Artemis III, que sí buscará alunizar.
- Avanzar en el objetivo de establecer una presencia humana sostenible en la Luna.
- Sentar las bases para futuras misiones tripuladas a Marte.

Durante las primeras horas del viaje ya se reportaron pequeños incidentes técnicos —como fallos en el sistema sanitario— que fueron solucionados en pleno vuelo, demostrando la capacidad de respuesta del equipo en condiciones reales.
Además, la misión también destaca por su tripulación diversa, incluyendo a la primera mujer y al primer astronauta afrodescendiente en una misión lunar.
Con Artemis II, la humanidad vuelve a mirar seriamente hacia la Luna. No es solo un viaje simbólico: es una prueba clave que definirá si estamos listos para regresar —y quedarnos— en nuestro satélite natural.