Mundo01 abril 2026 02:02

Detienen a científica argentina por presunto robo de virus en Brasil

Soledad es acusada por el presunto robo de virus peligrosos de un laboratorio de alta seguridad. Investigan posible participación de su esposo

Una científica argentina quedó en el centro de una investigación internacional tras ser acusada de sustraer material biológico altamente peligroso de un laboratorio en Brasil. El caso encendió las alarmas sanitarias y abrió un debate sobre la seguridad en centros de investigación.

Se trata de Soledad Palameta Miller, una investigadora de 36 años especializada en virología y biotecnología, quien fue detenida por la Policía Federal brasileña luego de detectarse la desaparición de muestras virales en un laboratorio de alta seguridad en la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), en São Paulo.

El hecho salió a la luz el pasado 13 de febrero, cuando se reportó la falta de material biológico en un laboratorio nivel 3 (BSL-3), donde se manipulan agentes capaces de provocar enfermedades graves e incluso mortales.

Entre los virus presuntamente sustraídos se encuentran cepas como H1N1 y H3N2, considerados de alto riesgo por su capacidad de propagación.

Las autoridades brasileñas actuaron rápidamente: se realizaron allanamientos, se recuperaron las muestras y se inició una investigación que derivó en la detención de la científica.

Palameta Miller es oriunda de Rosario y licenciada en Biotecnología. Desarrolló gran parte de su carrera en Brasil, donde trabajó en proyectos vinculados a vacunas, anticuerpos monoclonales y vigilancia epidemiológica.

Desde 2022 se desempeñaba como docente e investigadora en la Unicamp, donde además coordinaba un laboratorio enfocado en virus transmitidos por alimentos y agua.

Su perfil académico y trayectoria en investigación la posicionaban como una figura destacada en el campo científico.

Sospechas y posible red

Aunque fue detenida inicialmente, la científica recuperó la libertad bajo condiciones judiciales, mientras continúa imputada por delitos como hurto agravado, fraude procesal y transporte ilegal de material biológico.

Uno de los puntos más delicados del caso es que los investigadores no descartan la participación de otras personas. Entre ellas aparece su esposo, el ciudadano estadounidense Michael Miller, quien también es investigado por su posible vínculo con los hechos.

Ambos comparten una empresa biotecnológica dedicada al desarrollo de soluciones científicas, lo que refuerza las sospechas de una posible red detrás del movimiento irregular de los virus.

Qué pasó con las muestras

Según las autoridades, el material biológico fue recuperado y actualmente se encuentra bajo custodia oficial. No se detectó contaminación externa, aunque el hallazgo de muestras en lugares no autorizados —como otros laboratorios e incluso contenedores de residuos— generó preocupación sobre el manejo de protocolos de bioseguridad.

La universidad inició una investigación interna, mientras el caso permanece bajo estricta reserva judicial.